Plato de pasta que admite todo tipo de rellenos (carne, pescado, verduras…). Rellenos que pueden ser muy sencillos o, si queremos lucirnos, más sofisticados.

Canelones con su bechamel, con su queso gratinado, crujiente,…

¿Comenzamos?

 

Ingredientes

1 paquete de láminas para canelones
500 gramos de carne picada mixta (ternera/cerdo)
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
½ pimiento rojo
½ pimiento verde
75 ml de salsa de tomate
Aceite de oliva
Queso rallado para gratinar
Para la bechamel

75 gramos de mantequilla
75 gramos de harina
750 ml de leche
Nuez moscada
Sal
Elaboración

Vamos a comenzar preparando el relleno de los canelones. Para ello, pelamos y partimos la cebolla y los dientes de ajo en trozos pequeños.

A continuación, lavamos muy bien los pimientos y los partimos también en trozos pequeños.

Colocamos una sartén al fuego con unas 4-5 cucharadas de aceite de oliva y, cuando esté caliente, echamos la cebolla, los ajos y los pimientos partidos a pochar.

Una vez pochados, agregamos la carne picada y sal-pimentamos.

Dejamos que la carne se haga antes de sumar la salsa de tomate. Removemos bien todo con una cuchara y dejamos a fuego suave durante 3-4 minutos.

Preparado el relleno, lo reservamos.

 

Pasamos a cocer las láminas de pasta colocando una cazuela al fuego con agua y un chorrito de aceite (para evitar que las láminas se pequen entre sí). Dejamos que se hagan durante 8-10 minutos.

Una vez cocidas, vamos sacándolas y las colocamos encima de un rodillo.

Ahora, vamos poniendo una cantidad pequeña del relleno en cada lámina y las cerramos con mucho cuidado.

Pasamos a colocar los canelones en una fuente apta para horno, los cubrimos con la bechamel y espolvoreamos con el queso rallado.

Introducimos la fuente en el horno precalentado a 180 grados durante 10-15 minutos, gratinándolos los últimos 5 minutos.

 

¿Cómo preparamos la bechamel?

Muy sencillo.

Colocamos una sartén a fuego suave, ponemos la mantequilla en ella, cuando se derrita la mantequilla añadimos la harina tamizada (para evitar que después se formen grumos). Removemos y dejamos que se mezclen bien y que la harina se dore. Entonces vertemos la leche, que tendremos a temperatura ambiente y movemos sin parar con una varilla hasta que quede una mezcla homogénea, ligera y sin grumos.

Sumamos la nuez moscada y sal al gusto.

Continuamos removiendo un par de minutos más controlando que no espese demasiado. Si fuera ese el caso, añadimos otro poco de leche y batimos.

 

Un plato de canelones acompañado de una ensalada ligera y a comer.

 

¡Buen provecho!

 

YMI

Entradas relacionadas

Deja un comentario