Pulpo

cefalópodo con ocho brazos, con dos filas de ventosas, situados alrededor de la boca. En su cabeza se “alojan”, además de los ojos y el cerebro, tres corazones. Uno de ellos, el principal, se encarga de que la sangre le llegue a todo el cuerpo, los otros dos corazones hacen que la sangre llegue a las agallas.

Se  alimenta de pequeños crustáceos, bivalvos, peces,…

Tiene una gran capacidad para mimetizarse con el entorno y cuando toca, se defiende de sus enemigos expulsando un chorro de tinta negra.

 

Y todos estos pocos datos sobre un molusco cefalópodo que, una vez que pasa por nuestras cocinas, está delicioso.

 

Podemos encontrar pulpo en el mercado en cualquier mes del año, bien fresco o congelado. Y podemos preparar con él un montón de recetas, tanto frías como calientes.

El pulpo tiene una carne bastante dura por lo que es recomendable congelarlo y después descongelarlo antes de pasar a cocerlo porque, de esta forma, se rompe la fibra, que es la culpable de esa dureza y nos quedará tierno, tierno, siempre y cuando no nos pasemos de  tiempo de cocción (sobre el que no hay nada escrito) pero que, calculando aproximadamente, puede ser de unos 10-12 minutos por cada kilo de pulpo, aunque lo mejor será ir comprobando pinchándolo con un tenedor mientras se está cociendo.

Encebollado, guisado con patatas, acompañado de una fresca vinagreta,…, de cualquier manera siempre estará riquísimo.

 

Una propuesta:

 

Ingredientes

1 pulpo
4 patatas medianas
Pimentón dulce
Sal gorda
Aceite de oliva
Elaboración

Comenzamos cociendo el pulpo un tiempo aproximado de 10-12 minutos por Kg. Cuando comprobemos que está blando, retiramos la olla del fuego y esperamos a sacar el pulpo cuando el agua de cocción esté templada, pasándolo a una fuente.

A continuación cocemos las patatas sin pelar en esa misma agua, que les dará un sabor muy rico.

Una vez cocidas, dejamos que enfríen un poco, las pelamos, las partimos en rodajas no muy gruesas y las colocamos como base en un plato, espolvoreándolas con pimentón dulce (sin pasarnos) y sal.

Partimos el pulpo en trozos “de bocado” con unas tijeras y los colocamos sobre las patatas.

Espolvoreamos con más pimentón y sal.

Sólo queda rociarlo todo con un buen chorro de aceite de oliva.

 

 

Un vino blanco bien fresco y ….a comer

 

¡Buen provecho!

YMI

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