Fabada

 

Una receta propicia para los fríos días de invierno pero que es bien recibida en cualquier época del año.

 

Puede que sea el plato más conocido de los que se preparan en Asturias. La faba de la granja, suave y mantecosa, es la variedad de alubia blanca más utilizada para preparar la fabada, que irá acompañada del compango, formado por chorizo, morcilla, tocino entreverado y lacón (por ejemplo)

 

Es un plato fácil de preparar, sólo tendrás que seguir una serie de pautas sencillas y obtendrás un resultado estupendo.

 

¿Te atreves?

 

Ingredientes

½ kg. de alubias blancas
2 chorizos asturianos
2 morcillas asturianas
Un trozo de lacón
Un trozo de tocino entreverado
Media cebolla
Azafrán
Sal
Elaboración

Comenzamos poniendo las alubias blancas en remojo la noche anterior cubriéndolas con agua fría de manera generosa ya que “engordarán” y siempre deben permanecer cubiertas de agua.

Si el lacón y el tocino estuvieran salados, también los ponemos a remojo durante toda la noche.

Para continuar con nuestra receta, tiramos el agua en la que tuvimos remojando las alubias y las colocamos en una cazuela con agua nueva hasta que las cubra como unos dos dedos/dos dedos y medio por encima.

Ponemos la cazuela a fuego fuerte y espumamos, que consiste en retirar la espuma blanca que va a aparecer en la superficie cuando comience la ebullición.

A continuación agregamos el compango: los chorizos, las morcillas, el trozo de lacón y el trozo de tocino entreverado.

Añadimos también la cebolla y las hebras de azafrán tostadas y disueltas en un poco de agua.

Ahora ya bajamos el fuego al mínimo y mantenemos cociendo, con la cazuela tapada, entre unas 2 horas y media / 3 horas, el tiempo dependerá de la calidad y de lo “viejas” que sean las alubias.

Vigilamos, sin agobios, por si fuera necesario añadir algo de agua porque es conveniente que las alubias siempre permanezcan cubiertas, no importa si el compango queda un poco al aire.

Cuando veamos que las alubias ya están tiernas, retiramos del fuego.

Probamos el punto de sal y rectificamos si fuera necesario.

¡Hay que acordarse de retirar la cebolla!

Si nos parece que el caldo quedó un poco flojo, podemos aplastar unas cuantas alubias (8-10) y dar un hervor rápido para engordar el caldo.

Dejamos reposar.

 

Antes de servir las alubias, se puede retirar el compango a una fuente y trocearlo para que cada uno se sirva la cantidad que le apetezca.

 

Una sencilla ensalada de lechuga y cebolla será el complemento perfecto a nuestro plato.

 

¡Buen provecho!

YMI

Deja un comentario