“Salata”, forma corta de “herba salata”, que en latín vulgar quiere decir hierba salada, da lugar a la palabra ensalada.

¿Y por qué los romanos hablaban de hierbas saladas para hacer referencia a lo que hoy conocemos como ensalada? Porque durante la época romana las verduras podían estar condimentadas con salmuera o con aderezos salados de aceite y vinagre.

En la antigua Roma las verduras aliñadas con agua sal eran un plato muy popular.

Aunque normalmente el ingrediente fundamental de una ensalada sean las verduras de hoja verde (lechuga, canónigos, espinacas,…,) se pueden preparar deliciosas ensaladas prescindiendo de este ingrediente. Como ejemplo tenemos, entre otras, la famosa ensalada caprese a base de tomate y queso mozzarella, que está deliciosa, o, también, la ensalada campera con patata cocida, pimiento, cebolla, tomate y bonito.

Y, como no, la propuesta de ensalada de la receta de hoy.

 

Ingredientes

1 aguacate grande
1 lata de bonito en aceite de oliva
½ cebolleta
Aceitunas negras
Aceite de oliva
Vinagre
Sal
Elaboración

Su preparación es sencilla y rápida.

Para comenzar, pelamos el aguacate, le quitamos la pepita, lo partimos en trozos y lo colocamos en una fuente llana mejor que honda.

A continuación, abrimos la lata de bonito, podemos escurrir el aceite o aprovecharlo  (es de oliva) para aliñar la ensalada. Echamos el bonito sobre los trozos de aguacate, añadimos la cebolleta partida y la cantidad de aceitunas negras que nos apetezca para terminar  aliñando al gusto.

 

Acompañada de una cerveza bien fresca, esta ensalada es una cena perfecta para estas noches  que comienzan a recordarnos que el verano se acerca.

 

¡Buen provecho!

 

YMI

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