Berenjenas rellenas de tomate y queso

La berenjena entró en Europa en la Edad Media, después de un largo viaje, cuando, procedente de las zonas de India y China, los comerciantes árabes la acercaron al norte de África y de allí dio el salto a la España musulmana desde donde su cultivo se generalizó por las zonas cálidas del Mediterráneo.

En un principio, no gozó de muy buena fama ya que, o por no saber prepararla bien o por condimentar los platos en la que se utilizaba de forma poco adecuada, causó bastantes problemas digestivos a sus consumidores, atribuyéndole también la causa de diferentes tipos de enfermedades. Esta mala fama hizo que se acabase limitando su uso a  planta ornamental.

Superados todos estos problemas, la berenjena pasó a ser un producto presente en gran variedad de recetas.

 

Ingredientes

•       1 berenjena mediana

•       200 gramos de queso mozzarela

•       2 tomates medianos

•       2 dientes de ajo

•       Perejil

•       Aceite de oliva

•       Sal

 

Elaboración

El primer paso a dar para comenzar con esta receta será lavar y secar bien con un paño la berenjena. Después la cortamos en lonchas de 1 cm de grosor aproximadamente, pero manteniendo la parte final intacta, sin acabar el corte para que no se suelten las lonchas.

Cuando la tengamos partida, la colocamos en un plato y la salamos, dejando que repose unos 20 minutos.

Mientras esperamos a que transcurran esos 20 minutos, vamos partiendo el tomate y el queso mozzarela en rodajas.

Continuamos pelando los dos dientes de ajo y partiendo el ajo y el perejil en trozos pequeños, los pasamos a un cuenco y añadimos 4-5 cucharadas de aceite, removiendo todo muy bien para que se mezcle.

Ahora, colocamos la berenjena en una fuente apta para horno y pasamos a rellenarla colocando entre loncha y loncha 2-3 rodajas de tomate y otras 2-3 rodajas de queso. A continuación, untamos con la mezcla de ajo, perejil y aceite que tenemos preparada.

Solo nos falta introcucir la fuente en el horno, que tenemos que precalentar a 180 grados,  durante 20-25 minutos, subiendo la temperatura a 200 grados.

 

Transcurrido ese tiempo, sacamos la berenjena del horno y la servimos acompañándola en el plato con un huevo frito.

 

¡Buen provecho!

 

YMI

 

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