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Restaurante Golf Bierzo

En la comarca del Bierzo muchos saben que existe desde hace años un Club de Golf. Lo que no se conoce tanto son sus instalaciones y entre estas, a su restaurante-cafetería. Algo a tener en cuenta es la absoluta gratuidad de acceso al servicio de café-bar, como a su restaurante. Cosa que parece increíble, pero que aún intimida a mucho público quizás por desconocimiento de su funcionamiento.

Café-bar Golf Bierzo

Las consumiciones, de todo tipo y como en cualquier establecimiento habitual, cuentan con precios asequibles y nada desorbitados. Así mismo, a la hora de comer, se puede o bien en el propio salón del restaurante como en la sala de estar con servicio de televisión, prensa…

Sala de estar golf bierzo

En muchas ocasiones, es ideal reservar parte del comedor para celebraciones sociales y particulares. La tranquilidad de encontrar aparcamiento, las vistas al pantano de Bárcena y al propio campo de golf y su coqueta terraza garantizan una comodidad que encontremos en pocos lugares de la zona.

Comedor Golf Bierzo

En cuanto a su cocina, tenemos que decir que está orientada a los fines de semana. Los menús, de cuatro primeros platos, cuatro segundos y variados postres con pan y bebida tan sólo cuestan 12 euros. Dejando en la mayor de las ocasiones muy satisfechos al cliente que se acerca, bien a jugar al golf, bien con la familia a pasar el mediodía del domingo.

Celebraciones de empresa en el comedor del club

El resto de la semana, esto es de lunes a viernes, el servicio de restaurante ofrece una carta, algo escasa pero generosa en cantidad, de cuatro platos combinados con ingredientes de calidad.

 

Combinado de lomo

El servicio en general es discreto y esmerado. Comida en mantel de tela y servilletas es algo que distingue de otros lugares con cartas similares. En general, se puede decir que uno en el Restaurante Club de Golf Bierzo se siente cómodo.

 

 

Freir un huevo

¿Cuántas veces hemos oído la frase: “es@ no sabe ni freir un huevo”? Pues bien, hoy vamos a intentar ayudar a todos aquellos que no se han enfrentado a un reto tan simple como importante. No existe dieta o cocina del mundo que no cuente con este alimento tan completo. Además de otras maneras, hoy les queremos explicar la mágica fórmula del huevo frito.

Los huevos fritos es uno de las cosas más intimidantes para cualquier chef. La meta de una clara ligeramente crocante y bien cocida no es difícil de alcanzar, pero solo se logra con un poco de práctica. No hay nada tan espléndido como un huevo perfectamente frito, que sabe bien casi con todos los platos que puedas imaginar.

Pon una sartén en la cocina a fuego medio. Usa una sartén con el espacio suficiente para que se esparza la clara entre los huevos. Una sartén de 20 cm (8 pulgadas) es perfecta para un huevo, pero si tu pericia es mayor, más grande será el diámetro de tu sartén y la capacidad para introducir dos y hasta tres huevos a la vez.

Añade un poco de aceite o mantequilla a la sartén mientras se calienta. ½ cucharada aproximadamente suele ser suficiente por huevo. A medida que caliente, gírala para bañar todo el fondo de la sartén con el aceite. Controla la temperatura del quemador para evitar quemar el aceite o la mantequilla. Cuantos más huevos quieras freir más aceite o mantequilla debes añadir. Piensa que si no quieres disfrutar del placer de la yema, no estás friendo, estás asando el huevo con lo que solidificarás el núcleo de color anaranjado del alimento en cuestión.

Deja que la sartén se caliente hasta que la mantequilla o el aceite estén calientes. Es mejor tener una temperatura menor, ya que una demasiado alta quemará el aceite y los huevos rápidamente. La idea es que el aceite solo empiece a relucir o que la mantequilla solo empiece a burbujear. Cuando eches el huevo, la clara debe chisporrotear solo un poco.

Cascar. Sé cuidadoso cuando casques el huevo para que no rompas la yema. Cascar el huevo en un tazón primero puede ayudarte a sacar cualquier cáscara que haya caído antes de cocinar. Cuando eches el huevo, oirás un chisporroteo leve, pero nada debe saltar violentamente.

Cuando no puedas ver el fondo de la sartén, ya que las clarasse habrán cocido de color blanco, estarás listo para proseguir al próximo paso. No trates de mover los huevos en este paso, porque todavía estarán gelatinosos. Según la temperatura este proceso dura de uno a tres minutos.

Tapa la sartén y baja el fuego cuando los bordes se hayan blanqueado. Ponle tapa a la sartén. Esto atrapará parte del vapor en la sartén, que cocinará la parte superior de los huevos y ayudará a cuajar las claras. Este es el mejor método para que la yema siga líquida, porque un exceso de calor directo puede cocinar la yema debajo antes de que la clara se cocine totalmente.

Cuando ya no haya partes claras ni gelatinosas en la clara, el huevo estará listo. Puedes seguir cocinándolo para tener un huevo más duro, o puedes voltear la sartén y servirlo de inmediato. Habrá transcurrido un minuto más aproximadamente.

Levanta el huevo de la sartén con un movimiento rápido y firme de espátula. Debes levantar y sacar el huevo rápidamente para no romperlo. Añade la sal, pimienta o lo que te guste inmediatamente antes de que se enfríe.

Algunas ideas:

  • Si cae parte de la cáscara al tazón, sácala con una cuchara.
  • Tantea la temperatura correcta del quemador para que el huevo te salga exactamente como te encanta. Y recuerda que usarás esa configuración del quemador para freír en el futuro.
  • No sazones los huevos fritos hasta que estén a punto de terminar su cocción.
  • Los huevos frescos son los mejores para hacer huevos fritos.
  • No existe una regla que determine si los huevos fritos deben tener la yema líquida o cuajada. Eso queda a gusto de cada quien.
  • Si deseas, puedes añadirles un poco de pimienta o chile en polvo (si te gusta el sabor picante).
  • Un huevo frito puede resolverte un desayuno, un almuerzo o una cena. Con arroz cocido en blanco obtendrás el llamado arroz a la cubana.

Forzudo, un vermouth de Oro

El Vermouth Forzudo ya es de oro, según los expertos que han participado este agosto en el Concours Mondial de Bruxelles, el Spirit Selection; un certamen anual en el que más de 1100 participantes compiten para ser los mejores de su categoría. En esta edición Forzudo ha conseguido una de las más altas puntuaciones para hacerse con la máxima distinción de concurso, la Gran Medalla de Oro.

La participación en este certamen, el Spirit Selection, se enmarca dentro del gran encuentro que supone el Concours Mondial de Bruxelles, donde los más prestigiosos catadores han valorado en esta edición 1140 bebidas espirituosas a fin de premiar los mejores productos. Los principales países premiados en 2017 han sido Francia (incluidos los territorios de ultramar: Guadalupe, Martinica y La Reunión), China, México, Italia y Taiwán. Francia y sus territorios de ultramar también alcanzaron el mayor número de Grandes Medallas de Oro (8), seguido por México (3), luego Italia y España, cada uno con dos Grandes Medallas de Oro. Un hecho que cobra mayor relevancia para Vermouth Forzudo, pues ha sido uno de los dos únicos productos españoles en conseguir la máxima distinción.

Vermouth Forzudo sale al mercado este 2017 con una clara vocación: convertirse en referencia para todos los paladares, protagonista de aperitivos y rey indiscutible de la coctelería más selecta. Inspirado en la vieja tradición, y auspiciado por la destilería más antigua de España, Forzudo tiene su origen en El Bierzo, donde se cultiva y produce el vino base para su elaboración y donde crecen los botánicos que le confieren un sabor especial y lleno de matices.

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Ya no hace falta ir al Valhalla para beber hidromiel: la tienes en el Bierzo

Se considera la primera de las bebidas alcohólicas que consumió el hombre,  precursora de la cerveza. La hidromiel es una bebida histórica cuya preparación se fundamenta en la fermentación de una mezcla de agua y miel. Su uso fue fuertemente difundido por los pueblos de la antigüedad. Y es que las antiguas civilizaciones (celtas, sajones, normandos, griegos, íberos, romanos, teutones …) le otorgaron propiedades energéticas, digestivas y relajantes, y en algunas culturas era una bebida reservada a los héroes, heroínas y escogidos.

Para los griegos era el Melikraton, para los romanos el Aquamulsum – la bebida preferida de Julio Cesar –.  Los teutones la asociaban con la fertilidad pues la otorgaban propiedades afrodisiacas y en la tradición vikinga era la bebida que ofrecían las valkirias a los guerreros que morían en combate a su llegada al Valhalla.

La hidromiel también tiene su sitio en la literatura y el cine, en novelas como “El Médico” de Noah Gordon y películas como Beowulf de Robert Zemeckis, “El Señor de los anillos” de Peter Jackson y “Robin Hood, príncipe de los ladrones” del director Kevin Reynolds. Harry Potter y Asterix y Obelix también han probado la bebida en alguna de sus entregas.

Ahora, la hidromiel regresa al Bierzo, gracias a  al último producto de la pequeña empresa ‘Cerveza Castreña’. En su caso, una hidromiel llevada a cabo con agua, miel cosechada directamente de las más de 200 colmenas que la empresa tiene repartidas por toda la comarca, levadura para agilizar el proceso de fermentación y un poco de lúpulo para diferenciarla del resto de hidromiel que hay en el mercado.

Esta nueva bebida artesana se une a la Ipa y a la Apa que ya elaboraba la marca berciana y a un yogur artesano elaborado con queso de oveja y miel de la comarca.

QUINITO

El nuevo producto Castreña supone la exaltación de la bebida típica de los apicultores y un intento por recuperar la bebida alcohólica tradicional del Bierzo antes de la llegada de los romanos, con una graduación superior a la de una cerveza tradicional, 14 grados. “La hidromiel es la bebida alcohólica más antigua. Es el germen originario de la cerveza. Es un licor, entre comillas, por su alta graduación, que está muy bien compensada. Se nota el toque alcohólico pero muy enmascarado por el toque del lúpulo. Esta bebida dejó de consumirse por la llegada de los romanos a la península que trajeron la vid y pusieron de moda el vino. Yo recupero un poco la receta y lo hago con mucho cariño. El secreto de la receta es nuestra miel. Una miel del Bierzo, de montaña, de calidad, en lugares donde no hay contaminación y para cuya elaboración se sigue un proceso muy cuidado”, explicaba Carlos Fernández durante la presentación de su producto este año.

Un ‘patito feo’ convertido en cisne

700 gramos, rugosa, irregular, negruzca ¿Precio? 2.300 euros. Es el valor que alcanzó la trufa negra subastada por el PDI (‘Patronato para el Desarrollo Integral de la Provincia de Soria’) en la puja que el maestro cocinero Juan Mari Arzak dirigió en la reciente edición del congreso ‘Madrid Fusión’. Un producto que, aunque poco atractivo en apariencia, es sin duda uno de los más cotizados por los gourmets de medio mundo. Entre ellos, los pagadores de esos 2.300 euros, Jorge Montañés y Ramón Ramírez, que destinarán su preciada adquisición a elaborar dos de los platos servidos en su local madrileño ‘Juan Bravo 25’, esto es: crema de patata con tuétano y trufa y el postre trufa de trufa.

Y es que, ahora que este hongo está de temporada, son varios los restaurantes que lo incluyen en sus cartas, incluso que crean menús ‘temáticos’ con él como protagonista. Es por ejemplo el caso de ‘Pedro Larumbe’ (también en la capital) cuya propuesta consiste en una comida a base de: aperitivo de taco de foie-gras y trufa; carpaccio de trufa negra ‘Carbonara’; crema trufa de alubia de León y raviolis de yema líquida; corvina asada con pasta fettuccini trufada; pato trufado envuelto en col con salsa de oloroso; y trilogía de trufas de chocolate, café y golosinas. Todo ello por un precio de 65 euros por persona.

Su uso casero

Sin embargo, obviamente no es necesario acudir a un restaurante para disfrutar de este pequeño tesoro culinario; también podemos utilizarlo como ingrediente en nuestras recetas caseras. Así, si tienes la suerte de hacerte con una de estas trufas negras y no tienes muy claro cuál debe ser su empleo, no pierdas de vista las siguientes recomendaciones:

-Sólo bastarán unos gramos de trufa para conceder un exquisito sabor y aroma a tus platos. Efectivamente, la buena noticia es que, a pesar de lo elevado de su precio (debido a la escasez de producción) únicamente es necesario utilizar una pequeñísima cantidad de trufa en cada ocasión.

-La trufa debe ser redonda y de una sola pieza.

-No se deben pelar. Hay que tratarlas con mucha delicadeza y limpiarlas sin mojarlas demasiado. Bastará con cepillarlas con un cepillo de dientes de cerdas suaves. Si aún tienen restos de tierra, se limpian con un trapo húmedo. Las partes podridas se eliminarán.

-Para conservarlas se pueden dejar en un recipiente bien limpias y cubiertas por agua, en el interior del frigorífico.

-Ten en cuenta que, además de la trufa negra (o de invierno) también existe la blanca (o de verano) que no debemos confundir con la ‘trufa blanca italiana’, muy aromática y mucho más cara. Además, tenemos que saber que hay una variedad de trufa llamada china, muy similar a la negra en apariencia pero de inferior calidad, por lo que es más barata (unos 70-80 euros el kilo).

Fuente: hola.com

Aquí os dejamos la RECETA DE LA SEMANA:

POLLO ASADO CON PERAS

Ingredientes:

1 ud. pollo
5 ud. pera conferencia del Bierzo
0’25 l. caldo
0’25 l. vino blanco
2 diente ajo
aceite de oliva
sal y pimienta molida
calabacín

Preparación:

• Salpimentar el pollo.
• Colocar dentro del mismo los ajos pelados y una pera entera sin pelar.
• Rociar con aceite. Llevar al horno y colocar las otras peras alrededor. El horno debe de estar a 200ºC.
• A los 20 minutos añadir el caldo y el vino y darle la vuelta al pollo.
• Dejarlo otros 20 minutos.
• Servir con unas rodajas de calabacín fritas y las peras troceadas.

La pizza, de orígenes humildes a la alta cocina

 

EBD Muchos autores afirman que la pizza, tal y como se conoce en la actualidad, procede de la ciudad de Nápoles (Italia) y aparece como plato popular entre los napolitanos, en algún instante no definido del siglo XVII. Nace como un  alimento humilde y su composición no era tan variada como la actual.

Los panes planos y las preparaciones fundamentadas en ellos, como la pizza, son típicos de las cocinas mediterráneas. De esta manera, se tiene la antigua “focaccia” (alimento muy popular entre los soldados romanos) que se remonta a los antiguos etruscos, la coca (que posee variantes dulces y saladas) de la cocina española, el pan pita griego y relacionado con la turca “pide”, y la africana injera. Panes similares existen fuera del área del Mediterráneo; entre ellos se encuentra el indio Indian “paratha” y el alemán “flammkuchen”. La existencia de estas variantes locales ha hecho que la denominación de la «pizza» haya quedado diluida en una infinidad de variantes regionales.

La focaccia, origen de la pizza

La pizza es una de las comidas rápidas más internacionales (junto con la hamburguesa), que se ha extendido desde Nápoles al resto de Italia y después al mundo, debido quizás a la inmigración italiana a diversas partes, diáspora que sacó con ella este plato. Desde su invención, la pizza ha sufrido muchas modificaciones regionales, por ejemplo en Roma es muy popular la pizza al taglio, en Liguria la sardenara, en Sicilia la sfincione, etc. Y fuera de Italia, en México, la pizza mexicana, la árabe manakish, en EE. UU. la chicago-style pizza, la francesa pissaladière… y cómo no, la deliciosa pizza argentina, con sede en Buenos Aires.

Pizzeria_Port_Alba

La primera pizzería del mundo

La primera pizzería del mundo

La antigua pizzería Port’Alba (‘puerta blanca’), en la ciudad de Nápoles, es considerada como la primera pizzería del mundo. En 1738 empezaron a producir pizzas para los viandantes y en 1830 se expandieron a una especie de pizzería-restaurante con mesas y camareros. Hoy en día sirven pizza bajo las mismas premisas.

Hacia 1830, el escritor francés Alexandre Dumas (padre) describe la pizza en la corte de Nápoles en su novela Le corrícolo. Dumas describe la pobreza de la gente que habita la ciudad, a los que denomina lazzaroni (‘lazarones’, como evocación al pobre Lázaro, personaje bíblico) y describe cómo esas gentes humildes desayunan, almuerzan y cenan un pan plano al que añaden diversos ingredientes: «En Nápoles se elaboraba con aceite de oliva, tocino, queso, tomate y anchoas en salazón». El empleo de queso mozzarela (procedente de leche de búfala) se introduce en Italia debido a las invasiones de poblaciones procedentes de Asia.

Alta cocina

Y, como otros muchos alimentos populares, la pizza también puede ser un producto gourmet, de alta cocina. Precisamente, hace unos días los responsables de la empresa italiana Negrini ofrecían en San Sebastián una cata de vinos y pizzas, pues, según sus palabras, una pizza con productos de calidad es un plato perfecto. Así, presentaron en primer lugar una  pizza con mortadela de trufa y crema de calabaza, en masa romana, acompañada de champagne Ferrari. En segundo lugar, ofrecieron otra con burrata y copa, un lomo cabecero del cerdo blanco italiano, con vino biológico de Ciu Ciu Altamarea. La tercera de las pizzas se cocinó con una masa al tallo con pastrami italiano al corte de buey, regada con  lambrusco rosado italiano Giacorazzi. La cata finalizó con una pizza de masa clásica italiana con queso erborinato y taleggio, acompañada de dos tintos italianos… Pura sofisticación culinaria.

Fuentes: Wikipedia, El Diario Vasco

 

Mantecadas, de Astorga, por supuesto

Las Mantecadas de Astorga son uno de los productos de repostería más conocidos y con más tradición de nuestro país y, con el paso de los años, se han ido convirtiendo en un ‘delicatessen’, presente en  las mejores ferias gourmet. Su origen se remonta a hace más de 200 años, apareciendo la primera referencia escrita de las Mantecadas en 1805. Durante el siglo XIX fueron apareciendo los primeros obradores, hasta llegar a los siete existentes en la actualidad.

Las materias primas utilizadas en la elaboración de las Mantecadas de Astorga son de primera calidad y siguen respondiendo a la receta tradicional: harina, huevos, manteca de vaca y azúcar. El proceso productivo es el mismo que hace 200 años. En primer lugar, se baten los huevos con el azúcar. Una vez que el huevo se esponja, se incorpora la harina. Se continúa batiendo, incorporándose por último la manteca de vaca, batida previamente.

Finalmente, la masa se introduce en las tradicionales cajillas de papel, elaboradas a mano (lo que ha dado lugar a un oficio típico de Astorga, el de las cajilleras), y se hornea hasta que las Mantecadas adquieren su color tostado típico. Materias primas naturales, de máxima calidad y una elaboración artesanal garantizan un producto único.

Su calidad y su importancia histórica fueron reconocidas, en 2004, con la concesión de una figura de calidad como es la Indicación Geográfica Protegida (IGP), que certifica su origen y su autenticidad. En la actualidad, la IGP vende cada año más de 2.000.000 de etiquetas. La IGP se encarga de vender etiquetas de reconocimiento de calidad a los fabricantes de mantecadas en la zona geográfica que abarca Astorga, Brazuelo, Valderrey y San Justo de la Vega. La Indicación viene contribuyendo de esta manera a crear un producto de calidad, que sigue la fórmula tradicional al 100% y a unificar la diversidad de recetas que se podían encontrar en el mercado antes de su aparición.

Esta identificación de calidad cuenta con siete empresas asociadas: La Mallorquina, El Arriero, Choco Dulces con sus mantecadas ‘Los Maragatos’, Milagritos y Velasco. En la actualidad la fábrica de la Viuda de Alonso ha cesado su actividad pero sigue comercializando su marca por medio de otros, según se explica desde la propia Indicación.

La IGP  nació como promotora desde la Cámara de Comercio de Astorga. Su solicitud de registro o como Indicación Geográfica Protegida para las Mantecadas de Astorga y se publicó, tras su aprobación, en el “Boletín Oficial de Castilla y León” de nº 121 el 25 de junio de 2004. Su principal objetivo es “certificar que las mantecadas evaluadas cumplen con una calidad. Además se encargan de la promoción, publicidad y difusión de la empresa fabricante y de la gestión de subvenciones”, según señalan fuentes de la organización.

Y la exquisitez se convirtió en carne

Juan López Cuando el capataz Santi Ordóñez silba a los bueyes, el Pico Susarón se rinde a sus pies. El eco en el idílico entorno del embalse del Porma y junto al pueblo abandonado de Camposolillo hace el resto. Entonces, los animales se acercan lentamente. Se nota que les mima. Comen de su mano. Ahí, en la Montaña Oriental Leonesa, pastan algunos de los bovinos que, más tarde, llevados al paladar, se convertirán en una de las mejores y tiernas carnes del mundo: la de la marca Valles del Esla, que recuerda a un antiguo sabor, en muchos casos olvidado, que marida con cualquier trago y que se caracteriza por su trazabilidad exquisita. “Es nuestra filosofía. La de cuidar al animal para que luego sea una gran carne”, sostiene el gerente de la firma, Luis Miguel Mencía.

El éxito bodeguero de Vega Sicilia, “el hermano mayor” de la marca, llevó a Grupo Eulen y a su cabeza visible, el empresario leonés David Álvarez, fallecido en noviembre, a crear en el año 2000 una firma que ayudó a recuperar un animal, el buey de raza parda de montaña pastuenco, utilizado antaño por los oriundos de esta comarca para sus labores agrícolas y para su alimentación. “Cuando nuestro jefe”, prosigue Mencía, “montó este negocio con 74 años, él pensó en el valor del buey autóctono que había desaparecido por la mecanización del campo. Él siempre recordaba un sabor único cuando era niño, aquél que relacionaba el buey con carne de mucha calidad”, desliza.

Ahora, 16 años después, con una facturación de seis millones de euros y sin la necesidad de un fuerte trabajo de marketing, Valles del Esla se sirve en algunos de los mejores restaurantes y lo prueban los paladares más exigentes. “La calidad del producto se impone”, explica Mencía. La firma cuenta con una finca propia con 120 animales en el municipio de Puebla de Lillo. Llegaron a los mil en su fundación, cuando les tildaron de “locos” por nacer como marca en un sector como la carne. Y con bueyes, cuyo producto estaba sin legislar.

A ellos se suman 70 ganaderos asociados de toda la Montaña Oriental. En total, unos 2.000 bueyes y una cabaña de madres de 5.000 cabezas que garantizan un futuro próspero y que se extienden a lo largo de 10.000 hectáreas de pasto para una alimentación equilibrada, sólo complementada con forrajes. “Pero nunca pienso”, exclama.

A cuerpo de rey

Aunque la marca nació con un concepto cooperativista, al principio los ganaderos eran reacios a formar parte de la misma. Pero supieron entender la filosofía de una firma que funciona casi como una figura de calidad, quizá con requisitos más estrictos aún. Se trata de un buey macho castrado, con más de 48 meses. “Durante su vida, está a cuerpo de rey”.

Mientras señala el gran nivel de agua que este año muestra el Porma, Mencía asevera que la marca ha ayudado a entender la carne de este animal, pues el fraude y la picaresca en los restaurantes es masivo. “Son muchos los que ponen en su carta chuletón de buey y te venden vaca vieja. ¿Para qué hacen eso? Vende lo que tienes y no juegues, porque estás tirando piedras contra tu propio tejado”, denuncia.

Por caminos bacheados y siempre cuesta arriba, Santi Ordóñez conduce su ‘pick up’ por los caminos de la finca, entre pastos, piornos y escobas, recursos que sirven al animal cuando la nieve cubre el verde, aunque les proporciona una acidez que “no es buena” para su estómago. A lo lejos ya se vislumbra un hato de bueyes, todos machos, de diferentes edades. Algunos de ellos saldrán en pocos días, pues en el matadero propio, en Sabero, se sacrifica una media de entre ocho y diez semanales. Los animales conocen a su capataz. Se le acercan, comen de su mano. El increíble escenario en que se crían ayuda, seguro. Cuando levantan la cabeza y miran hacia arriba, observan el Susarón, una pared en la que anidan rapaces y por la que brincan cabras hispanas.

Incluso la trashumancia se practica entre algunos de los ganaderos de Valles del Esla, que suben de zonas de ribera a pastar a la Montaña. “El objetivo es conseguir una carne exclusiva”, remarca el gerente, mientras Ordóñez muestra un semental de la raza, un toro llamado ‘Maño’, llegado de Huesca, que ronda los 1.200 kilos y que sólo con su mirada ya impone. “Se suelen cambiar cada siete u ocho años por cuestiones de genética”, desdeña el capataz, quien llama por su nombre propio a cada animal, al menos a las hembras, que reposan en uno de los cercados juntos a sus terneros.

Su amor por estos animales le lleva incluso a ayudarlas en el parto aunque sea de madrugada, “porque son bichos muy peculiares para eso”. Le ayuda que reside en Redipollos, a dos kilómetros. “Se puede venir a pie”, dice entre risas. A tres años para su jubilación, no quiere pensar en ese momento. No le importaría seguir. “Habrá que hablar con Montoro”, incide Mencía mientras deja caer el brazo sobre los hombres de su capataz, que entró al inicio y es “de la familia”. Forma parte de los 31 empleados que Valles del Esla tiene entre la finca, el matadero y la tienda de venta directa de Las Rozas (Madrid), un establecimiento que comenzó como “modelo” en 2004.

Sector más profesionalizado

En un paseo por las montañas leonesas y observando bueyes y vacas a uno y otro lado de la carretera no podía faltar el debate sobre la famosa recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el consumo de carne. “Esta polémica a nosotros incluso nos ha beneficiado porque la marca ha salido reforzada y se ha profesionalizado, ya que se transmite más seguridad frente a la picaresca”, señala Mencía, quien no esconde que el organismo internacional tiene algo de razón. “No creo que sea nada bueno comer tres hamburguesas de buey al día. O mucho vino u otras cosas. Todo con moderación sabe mejor”, narra.

Lo saben bien sus clientes de Francia, Reino Unido, Malta o Hong Kong. Profesionales que, en algunos casos, han querido conocer la finca. Pero el principal mercado se encuentra en España, que consume el 97 por ciento de toda la carne de Valles del Esla. “Es el que queremos cuidar”, asegura este exfutbolista profesional.

Cuando los animales han cumplido el ciclo de pasto, tanto los de la finca propia como los de los asociados son trasladados a alguna de las tres cabañas con las que Valles del Esla tiene un acuerdo para la última fase. Ubicadas en las localidades cercanas de La Riba, Almanza y Sahechores de Rueda, ahí transcurren sus postreros seis meses, en estabulación, pero con espacio. A base de cereales, leguminosa y paja, unos 120 animales de media absorben toda la energía necesaria para no perder las cualidades del pasto y que el buey engrase. “Lo que conseguimos juntándolos es homogeneidad en todos ellos, porque vienen de propietarios diferentes, pero siempre identificados con su crotal”, argumenta. “Cada semana, el veterinario viene dos veces y elige ocho o diez para llevarse”, explica Fidencio González, responsable de la explotación de la La Riba, quien se dedica a gestionar a los animales, pero con el control que ejerce Valles del Esla, tanto en sanidad como en alimentación.

También tienen, en su interior, un bolo de cerámica con un microchip que garantiza todo el proceso de trazabilidad. “Aunque quieran cambiar el crotal para engañarnos, el bolo no sale de ahí hasta el despiece”, advierte.

Les espera el matadero propio, a menos de una hora de viaje de las tres fincas, lo que motiva que el animal no se estrese en el trayecto. “Lo importante es que llegue tranquilo para que tenga un alto nivel de azúcar que permita la conversión del músculo en carne”, relata, mientras se viste con su particular bata blanca y se enfunda el gorro y el plástico especial para el calzado.

Se sacrifica dos veces por semana, lunes y jueves. Tras pasar por el lineal y la báscula, un árbitro califica la calidad de la carne en base a un procedimiento europeo, siempre de forma transparente hacia los asociados, que pueden visualizar el proceso. Cuando la marca empezó a comercializar, los ganaderos eligieron como árbitro a Felipe León, ya jubilado y muy conocido en la zona por conseguir 16 campeonatos de lucha leonesa.

Despiece convencional

El despiece de buey es convencional, similar al de una ternera. Cuando se sacrifica, se madura a cero grados durante 30 días. Si se trata de una ternera ‘mamón’ -sólo alimentada de leche de su madre-, se vende a la semana, “una carne blanda y sonrosada”. El peso medio ronda los mil kilos, con unos 500 en canal, con lo que su aprovechamiento se sitúa entre el 55 y el 57 por ciento.

Todos aquellos que vinculan la carne de buey a un producto caro no están desencaminados. Es consecuencia de la calidad. “Lo único que queremos es que no se engañe. El que quiera comer buey, lo tiene, pero a su precio. Igual que el que desea comer ternera”, justifica Mencía. Tiene un precio que dobla a las piezas nobles de la ternera y que es un 25 por ciento más caro que la vaca. Se traduce en 8-10 euros el kilo, mientras el solomillo alcanza los 50 euros.

Esperanza en una comarca deprimida

Ello no es óbice para que se comercialice en todos los canales, desde Horeca a las carnicerías y hasta particulares que encargan sólo dos chuletas. Todo ello ha permitido al matadero dar empleo en una comarca deprimida por la crisis minera. “Todos los trabajadores son exmineros. Dan las gracias por ver luz por la ventana”. Lo dice conocedor del sector y crítico con algunas medidas que se han tomado en torno al mineral en los últimos tiempo. Valles del Esla ha contribuido a moderar esa caída, en una localidad como Sabero, que ha pasado de 5.000 a 1.100 habitantes.

Por fortuna, junto al matadero, que fue el primero en levantarse en este minipolígono, se han creado otras firmas, como otra cárnica que hace morcillas con la sangre de sus bueyes. Una instalación que no sólo sacrifica bueyes, sino todo tipo de bovino. “El matadero hay que aprovecharlo y amortizarlo”. Incluso pollos, estos sí, de la marca Valles del Esla. “David Álvarez siempre decía que en la Montaña, el hombre se dedicaba al ganado grande y la mujer al pequeño”. Por eso, Mencía presume, sobre sus dos manos, de varios pollos de corral que pesan entre tres o cuatro kilos.

Junto a ellos, en la sala de frío, solomillos de buey de cinco kilos que llaman la atención, listos para ser transportados a su destino. Y de ternera, pero de menos de dos kilos. Les acompañan la cecina, que se cura en Astorga, cuna de este producto, y que cuenta con la etiqueta de la marca y con la vitola de Cecina de León.

¿Cocinar y comer insectos?

Cultura, costumbre.. nuestros hábitos moldean nuestros gustos. Mientras a algunos habitantes del planeta les repugna una pata de jamón o la casquería, a los españoles -y a los occidentales, en líneas generales- eso de comer insectos nos tira para atrás, vamos que hasta nos asquea.

Sin embargo, el concepto de comer insectos ha despegado en los últimos años en Occidente, más desde la ONU recomendara en 2016 su consumo como un alimento rico en proteínas que puede ayudar a paliar la hambruna en un planeta cada vez más poblado. Ahora, un nuevo libro sobre este tema, del que se dice que es el más completo publicado hasta ahora, vuelve a poner esta dieta de actualidad, pues realmente hemos oído hablar mucho de la materia pero poco de cómo saben los insectos o cómo prepararlos como alimento. Y es que ‘On Eating Insect’  aborda el consumo de manera completa: significados cultural, político y ecológico de comer insectos, historias del campo, notas de cata,  recetas…

El sabor de los insectos

En general, los insectos tienden a saber a nueces, especialmente cuando están tostados, debido a sus grasas naturales y a sus exoesqueltos minerales y crujientes. De los grillos se dice que saben a almendra y de los gusanos, a patata. Los arácnidos son como una versión ligera y terrenal de los mariscos, particularmente del cangrejo y la langosta.

Los saltamontes, por su parte, son un exótico y crujiente plato, rico en proteínas, consumido en muchas partes del mundo, como en México y Uganda, donde los consideran una delicia.

Aquí dejamos un enlace con algunas recetas  de http://es.wikihow.com/cocinar-saltamontes.

¿Te atreves?

 

Herrera presenta ‘Tierra de Sabor Gourmet’

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, dio a conocer esta semana, en Madrid, ‘Tierra de Sabor Gourmet’, el nuevo sello de la marca de garantía del corazón amarillo que aglutinará a los productos elaborados en la Comunidad que cuenten con la máxima calidad. La presentación tuvo lugar en el marco de la celebración de la feria Salón de Gourmets, que acogió la capital del 24 al 27 de abril en el recinto de Ifema.

De este modo, se ha presentado otro de los cinco corazones en los que de ahora en adelante se va a segmentar Tierra de Sabor: Social, Saludable, Artesano, Ecológico y Gourmet. Este último llevará en principio una decena de productos seleccionados por chefs de renombre de la región, quienes también serán los encargados a partir de ahora de catas y decidir qué alimentos pueden estar en la cúspide. Así, formarán parte de este selecto club Moralejo Selección y su lechazo; Cañarejal y su torta de queso; Cecinas Pablo con su lengua y chorizo de Saldaña; Cantagrullas con sus quesos; la Hoja del Carrasco con su jamón ibérico; y Cillas de Silos con su vino Torresilo.

Durante el encuentro, el presidente de la Comunidad señaló que Tierra de Sabor ha conseguido “ser una marca consolidada y conocida”, llegando a convertirse en “uno de los referentes agroalimentarios de España y la mayor cantera de productos de calidad de Europa”. A día de hoy, 948 empresas de la comunidad están amparadas por este sello de calidad, con un total de 6.024 productos. En este sentido, Milagros Marcos, consejera responsable de agricultura, insistió en que “con la nueva estrategia de promoción se han sumado cien empresas más y 1.500 referencias en poco más de un año”.

Por otra parte, en colaboración con la Consejería de Cultura y Turismo, se están organizando Rutas del Sabor, que conectarán a las empresas artesanas con los principales alojamientos de turismo rural de su entorno, de manera que desde los alojamientos se promocione la experiencia de invitar a los viajeros a acercarse hasta las instalaciones de los artesanos y que conozcan de primera mano su trabajo.

Internacionalización

“Tenemos todavía mucho que decir” afirmó el presidente de la comunidad en materia de exportaciones. En este sentido, Milagros Marcos indicó que durante el último año se ha realizado “un trabajo técnico muy importante para la comercialización exterior de los productos”. Para ello se ha trabjado en la categorización de los alimentos y se ha incorporado códigos a los productos que permitan su venta a nivel internacional.

Algo imprescindible para la nueva estrategia de la marca, ya que está previsto que el mes de julio abra la primera tienda de Tierra de Sabor fuera de España. Este primer establecimiento estará ubicado en Irlanda y servirá a todo el país a través de la web. Además, se lleva varios meses trabajando en el desembarco en China, donde hay un proyecto con el Grupo Wanda para abrir una calle comercial en Xian.

Continúan también las fases previstas para conquistar el mercado norteamericano de la mano de las cámaras de comercio hispanas en EEUU. La priemra toma de contacto pública tuvo lugar en enero, con una delegación de empresarios estadounidenses que expusieron a los emprendedores de Castilla y León los retos y oportunidades que se plantean en ese ingente mercado y cómo abordar los cambios generados. Asimismo, se espera que los productos de Tierra de Sabor se puedan vender pronto también en Perú.

Por otra parte, la marca de calidad buscará nuevas formas de promoción. Continuará apostando por la parte más convencional pero se abrirá camino también en estrategias de marketplace online. Ya hay una presencia importante en la web de Carrefour y esperan estar pronto en las páginas de otras cadenas de distribución, delicatesen y ultramarinos.