La pizza, de orígenes humildes a la alta cocina

 

EBD Muchos autores afirman que la pizza, tal y como se conoce en la actualidad, procede de la ciudad de Nápoles (Italia) y aparece como plato popular entre los napolitanos, en algún instante no definido del siglo XVII. Nace como un  alimento humilde y su composición no era tan variada como la actual.

Los panes planos y las preparaciones fundamentadas en ellos, como la pizza, son típicos de las cocinas mediterráneas. De esta manera, se tiene la antigua “focaccia” (alimento muy popular entre los soldados romanos) que se remonta a los antiguos etruscos, la coca (que posee variantes dulces y saladas) de la cocina española, el pan pita griego y relacionado con la turca “pide”, y la africana injera. Panes similares existen fuera del área del Mediterráneo; entre ellos se encuentra el indio Indian “paratha” y el alemán “flammkuchen”. La existencia de estas variantes locales ha hecho que la denominación de la «pizza» haya quedado diluida en una infinidad de variantes regionales.

La focaccia, origen de la pizza

La pizza es una de las comidas rápidas más internacionales (junto con la hamburguesa), que se ha extendido desde Nápoles al resto de Italia y después al mundo, debido quizás a la inmigración italiana a diversas partes, diáspora que sacó con ella este plato. Desde su invención, la pizza ha sufrido muchas modificaciones regionales, por ejemplo en Roma es muy popular la pizza al taglio, en Liguria la sardenara, en Sicilia la sfincione, etc. Y fuera de Italia, en México, la pizza mexicana, la árabe manakish, en EE. UU. la chicago-style pizza, la francesa pissaladière… y cómo no, la deliciosa pizza argentina, con sede en Buenos Aires.

Pizzeria_Port_Alba

La primera pizzería del mundo

La primera pizzería del mundo

La antigua pizzería Port’Alba (‘puerta blanca’), en la ciudad de Nápoles, es considerada como la primera pizzería del mundo. En 1738 empezaron a producir pizzas para los viandantes y en 1830 se expandieron a una especie de pizzería-restaurante con mesas y camareros. Hoy en día sirven pizza bajo las mismas premisas.

Hacia 1830, el escritor francés Alexandre Dumas (padre) describe la pizza en la corte de Nápoles en su novela Le corrícolo. Dumas describe la pobreza de la gente que habita la ciudad, a los que denomina lazzaroni (‘lazarones’, como evocación al pobre Lázaro, personaje bíblico) y describe cómo esas gentes humildes desayunan, almuerzan y cenan un pan plano al que añaden diversos ingredientes: «En Nápoles se elaboraba con aceite de oliva, tocino, queso, tomate y anchoas en salazón». El empleo de queso mozzarela (procedente de leche de búfala) se introduce en Italia debido a las invasiones de poblaciones procedentes de Asia.

Alta cocina

Y, como otros muchos alimentos populares, la pizza también puede ser un producto gourmet, de alta cocina. Precisamente, hace unos días los responsables de la empresa italiana Negrini ofrecían en San Sebastián una cata de vinos y pizzas, pues, según sus palabras, una pizza con productos de calidad es un plato perfecto. Así, presentaron en primer lugar una  pizza con mortadela de trufa y crema de calabaza, en masa romana, acompañada de champagne Ferrari. En segundo lugar, ofrecieron otra con burrata y copa, un lomo cabecero del cerdo blanco italiano, con vino biológico de Ciu Ciu Altamarea. La tercera de las pizzas se cocinó con una masa al tallo con pastrami italiano al corte de buey, regada con  lambrusco rosado italiano Giacorazzi. La cata finalizó con una pizza de masa clásica italiana con queso erborinato y taleggio, acompañada de dos tintos italianos… Pura sofisticación culinaria.

Fuentes: Wikipedia, El Diario Vasco

 

Mantecadas, de Astorga, por supuesto

Las Mantecadas de Astorga son uno de los productos de repostería más conocidos y con más tradición de nuestro país y, con el paso de los años, se han ido convirtiendo en un ‘delicatessen’, presente en  las mejores ferias gourmet. Su origen se remonta a hace más de 200 años, apareciendo la primera referencia escrita de las Mantecadas en 1805. Durante el siglo XIX fueron apareciendo los primeros obradores, hasta llegar a los siete existentes en la actualidad.

Las materias primas utilizadas en la elaboración de las Mantecadas de Astorga son de primera calidad y siguen respondiendo a la receta tradicional: harina, huevos, manteca de vaca y azúcar. El proceso productivo es el mismo que hace 200 años. En primer lugar, se baten los huevos con el azúcar. Una vez que el huevo se esponja, se incorpora la harina. Se continúa batiendo, incorporándose por último la manteca de vaca, batida previamente.

Finalmente, la masa se introduce en las tradicionales cajillas de papel, elaboradas a mano (lo que ha dado lugar a un oficio típico de Astorga, el de las cajilleras), y se hornea hasta que las Mantecadas adquieren su color tostado típico. Materias primas naturales, de máxima calidad y una elaboración artesanal garantizan un producto único.

Su calidad y su importancia histórica fueron reconocidas, en 2004, con la concesión de una figura de calidad como es la Indicación Geográfica Protegida (IGP), que certifica su origen y su autenticidad. En la actualidad, la IGP vende cada año más de 2.000.000 de etiquetas. La IGP se encarga de vender etiquetas de reconocimiento de calidad a los fabricantes de mantecadas en la zona geográfica que abarca Astorga, Brazuelo, Valderrey y San Justo de la Vega. La Indicación viene contribuyendo de esta manera a crear un producto de calidad, que sigue la fórmula tradicional al 100% y a unificar la diversidad de recetas que se podían encontrar en el mercado antes de su aparición.

Esta identificación de calidad cuenta con siete empresas asociadas: La Mallorquina, El Arriero, Choco Dulces con sus mantecadas ‘Los Maragatos’, Milagritos y Velasco. En la actualidad la fábrica de la Viuda de Alonso ha cesado su actividad pero sigue comercializando su marca por medio de otros, según se explica desde la propia Indicación.

La IGP  nació como promotora desde la Cámara de Comercio de Astorga. Su solicitud de registro o como Indicación Geográfica Protegida para las Mantecadas de Astorga y se publicó, tras su aprobación, en el “Boletín Oficial de Castilla y León” de nº 121 el 25 de junio de 2004. Su principal objetivo es “certificar que las mantecadas evaluadas cumplen con una calidad. Además se encargan de la promoción, publicidad y difusión de la empresa fabricante y de la gestión de subvenciones”, según señalan fuentes de la organización.

No te pierdas la quinoa, rica y con múltiples beneficios

Fuente: Pinterest

La quinoa, uno de los granos más importantes de los Andes, es técnicamente la semilla de una hierba, aunque es considerada un grano. Pertenece a la familia de las quenopodiáceas (como las espinacas) pero se compara con los cereales por su composición y su forma de comerlo. En la actualidad, su consumo comienza a extenderse en España y ya está presente en muchos supermercados y establecimientos de alimentación.

En comparación con otros granos integrales, es relativamente rica en proteínas, hierro y magnesio y su sabor es agradable y textura suave, y es excepcionalmente versátil y fácil de usar.

Se cocina en 15 a 20 minutos y puede ser utilizado en una gran variedad de platos desde el desayuno hasta el postre. Por la mañana puedes tomarlo como cualquier otro cereal de desayuno mezclándolo con pasas, canela, un toque de jarabe de arce y un plátano en rodajas. Para el almuerzo usalo en ensalada o servido junto con frijoles negros y vegetales salteados. Las posibilidades de la quinoa en la mesa son infinitas.

En comparación con otros granos integrales, es relativamente rica en proteínas, hierro y magnesio y su sabor es agradable y textura suave, y es excepcionalmente versátil y fácil de usar.

Para cocer la quinoa utiliza tres partes de agua o caldo por una parte de grano.

La quinoa debe lavarse antes de cocerla para eliminar la saponina que contiene, para ello se enjuaga unos segundos bajo el chorro de agua fría, veremos que hace espuma por esa saponina. No se debe dejar en remojo más de unos minutos pues lasaponina se despositaría en su superficie y no lograríamos eliminarla.

Tenlo a fuego medio durante unos 15 minutos, o hasta que el grano se convierte en transparente. Trata de asegurarte de que esté al dente, de la misma manera que con la pasta.

Lo mejor es que según vayas probando, cocinarla hasta que la encuentres de tu agrado. El tiempo perfecto de cocción se alcanza cuando cada grano de quinoa ha doblado su volumen y libera su germen blanco.

A continuación te ofrecemos un completo recetario, extraído, al igual que este artículo, de la web quinoarecetas.es

http://www.quinoarecetas.es/primeros-platos

http://www.quinoarecetas.es/segundos-platos

http://www.quinoarecetas.es/postres

Licor de genciana de Orallo

Patricia Castro En Laciana se conoce como ‘genciana’ pero en otros puntos de Europa recibe el nombre de ‘Hierba de San Ladislao’. Es una planta, con grandes propiedades medicinales y muy apreciada como tónico digestivo, que se produce en zonas altas de montaña por lo que Orallo, entre otras, es una zona idónea para su crecimiento.

Ahora la junta vecinal de dicha pedanía ha decidido utilizar esta planta para fabricar licores que fueron presentados durante la celebración de ‘El día de la Trashumancia’, a través de una degustación.

Además, sus fabricantes -la Junta Vecinal junto con vecinos del pueblo- han conseguido dar suavidad al amargo sabor típico de la genciana. Para lograr dicho cometido, la raíz de la planta se añade en el preparado tan solo horas antes del resultado final con el fin de lograr un licor suave.

No es la primera vez que desde esta entidad local menor se comercializa una bebida ya que el año pasado, y coincidiendo también con la fiesta de la trashumancia presentaron la cerveza artesanal ‘Orallo Bosquiterio’, una bebida natural elaborada con tres variedades de malta de cebada, copos de avena, agua, levadura ale (alta fermentación) y dos variedades de lúpulo fresco.

 

Granizado de verduras, la última tendencia

Inmersos ya en pleno verano y con el buen tiempo acompañándonos, los granizados son uno de los alimentos favoritos de los españoles. Consumir este refrescante alimento puede convertirse en toda una aventura de colores, tamaños y sabores. Y ¿por qué no un granizado de verduras? Una combinación clave para llevar una dieta equilibrada y disfrutar del placer de un buen granizado. Y no te compliques, puedes utilizar verduras congeladas, sí, y sin perder un ápice de calidad y sabor.

Y es que la Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC) recuerda la importancia de mantener el organismo constantemente hidratado, así como llevar una alimentación sana. Para ello, proponen la elaboración de granizados vegetarianos durante los meses de calor.  Una alternativa muy saludable que combina, una de las bebidas estrella del verano – capaz de calmar la sed, combatir el calor y refrescar nuestro organismo – con la ingesta de verduras, fuente de vitaminas, minerales y fibra, nutrientes esenciales para el cuerpo humano y con bajo aporte calórico.

Un granizado de verduras congeladas, realizado en casa, con ingredientes totalmente naturales y en pocos minutos puede ser una sorprendente y divertida alternativa que, además, ayudará a que pequeños -y grandes- consuman verdura de manera diferente.

Y es que comer verduras es ganar salud. Por ello, la OMS recomienda un consumo mínimo de 3 a 5 raciones de fruta y verdura al día. Y para facilitar esa ingesta diaria, es muy interesante contar con verduras congeladas por sus especiales características: están siempre disponibles, en cualquier momento del año, son medioambientalmente sostenibles – ya que llegan al consumidor limpias, enteras o troceadas, por lo que no generan desperdicios-, y son de uso fácil y rápido, ya que se presentan listas para cocinar. La propuesta de ASEVEC busca fomentar y animar a la población a cumplir con esas recomendaciones, y para ello nos propone las siguientes recetas, dos sorprendentes propuestas a base de zanahoria, espinacas y brócoli, tres piezas clave en la nutrición de las personas por su aportación de vitaminas, minerales y fibra tanto en el brócoli como en las espinacas. Por su parte, las zanahorias ayudan a prevenir enfermedades en la vista, a fortalecer el sistema inmunitario y además, tienen propiedades anticancerosas.

Granizado verde de espinacas

Ingredientes:

  • 100 gr de espinacas congeladas
  • 1 Lima
  • 300 ml Leche de almendras
  • 1 puñado de Menta

Elaboración:

En un vaso batidor, echar las espinacas directamente desde la bolsa (sin descongelar) y triturar.

Exprimir la lima y añadir su zumo, unas hojas de menta y la leche de almendras.

Triturar el contenido del vaso hasta obtener un batido homogéneo de un bonito color verde.

Llevar el batido al congelador y dejarlo durante una hora. Al cabo de ese tiempo, sacar y volver a batir.

Volver a meter en el congelador otra hora y repetir el proceso tres veces más. En total, una vez batido, se debe repetir el proceso de congelado y triturado tres veces.

¡Y listo para servir! Decorar con unas hojitas de menta fresca y una pajita ancha.

 

Granizado de zanahoria, brócoli y coco

Ingredientes:

  • 150 gr. Zanahorias congeladas
  • 50 gr Brócoli congelado
  • 300 ml Leche de coco

Elaboración:

Directamente de la bolsa, echar las zanahorias en un vaso triturador.

Añadir poco a poco la leche de coco y una parte del brócoli. El resultado tiene que ser homogéneo y cremoso.

Introducir el batido de zanahoria, brócoli y leche de coco en el congelador durante una hora. Después, volver a echar en la batidora y batir durante unos segundos. Volver a meter el resultado en el congelador y repetir el proceso tres veces.

Coger la parte de brócoli que hemos reservado y rallar sobre el zumo.

¡Ya tienes el granizado! Servir en vaso y esparcir por encima el brócoli rallado.

 

Y la exquisitez se convirtió en carne

Juan López Cuando el capataz Santi Ordóñez silba a los bueyes, el Pico Susarón se rinde a sus pies. El eco en el idílico entorno del embalse del Porma y junto al pueblo abandonado de Camposolillo hace el resto. Entonces, los animales se acercan lentamente. Se nota que les mima. Comen de su mano. Ahí, en la Montaña Oriental Leonesa, pastan algunos de los bovinos que, más tarde, llevados al paladar, se convertirán en una de las mejores y tiernas carnes del mundo: la de la marca Valles del Esla, que recuerda a un antiguo sabor, en muchos casos olvidado, que marida con cualquier trago y que se caracteriza por su trazabilidad exquisita. “Es nuestra filosofía. La de cuidar al animal para que luego sea una gran carne”, sostiene el gerente de la firma, Luis Miguel Mencía.

El éxito bodeguero de Vega Sicilia, “el hermano mayor” de la marca, llevó a Grupo Eulen y a su cabeza visible, el empresario leonés David Álvarez, fallecido en noviembre, a crear en el año 2000 una firma que ayudó a recuperar un animal, el buey de raza parda de montaña pastuenco, utilizado antaño por los oriundos de esta comarca para sus labores agrícolas y para su alimentación. “Cuando nuestro jefe”, prosigue Mencía, “montó este negocio con 74 años, él pensó en el valor del buey autóctono que había desaparecido por la mecanización del campo. Él siempre recordaba un sabor único cuando era niño, aquél que relacionaba el buey con carne de mucha calidad”, desliza.

Ahora, 16 años después, con una facturación de seis millones de euros y sin la necesidad de un fuerte trabajo de marketing, Valles del Esla se sirve en algunos de los mejores restaurantes y lo prueban los paladares más exigentes. “La calidad del producto se impone”, explica Mencía. La firma cuenta con una finca propia con 120 animales en el municipio de Puebla de Lillo. Llegaron a los mil en su fundación, cuando les tildaron de “locos” por nacer como marca en un sector como la carne. Y con bueyes, cuyo producto estaba sin legislar.

A ellos se suman 70 ganaderos asociados de toda la Montaña Oriental. En total, unos 2.000 bueyes y una cabaña de madres de 5.000 cabezas que garantizan un futuro próspero y que se extienden a lo largo de 10.000 hectáreas de pasto para una alimentación equilibrada, sólo complementada con forrajes. “Pero nunca pienso”, exclama.

A cuerpo de rey

Aunque la marca nació con un concepto cooperativista, al principio los ganaderos eran reacios a formar parte de la misma. Pero supieron entender la filosofía de una firma que funciona casi como una figura de calidad, quizá con requisitos más estrictos aún. Se trata de un buey macho castrado, con más de 48 meses. “Durante su vida, está a cuerpo de rey”.

Mientras señala el gran nivel de agua que este año muestra el Porma, Mencía asevera que la marca ha ayudado a entender la carne de este animal, pues el fraude y la picaresca en los restaurantes es masivo. “Son muchos los que ponen en su carta chuletón de buey y te venden vaca vieja. ¿Para qué hacen eso? Vende lo que tienes y no juegues, porque estás tirando piedras contra tu propio tejado”, denuncia.

Por caminos bacheados y siempre cuesta arriba, Santi Ordóñez conduce su ‘pick up’ por los caminos de la finca, entre pastos, piornos y escobas, recursos que sirven al animal cuando la nieve cubre el verde, aunque les proporciona una acidez que “no es buena” para su estómago. A lo lejos ya se vislumbra un hato de bueyes, todos machos, de diferentes edades. Algunos de ellos saldrán en pocos días, pues en el matadero propio, en Sabero, se sacrifica una media de entre ocho y diez semanales. Los animales conocen a su capataz. Se le acercan, comen de su mano. El increíble escenario en que se crían ayuda, seguro. Cuando levantan la cabeza y miran hacia arriba, observan el Susarón, una pared en la que anidan rapaces y por la que brincan cabras hispanas.

Incluso la trashumancia se practica entre algunos de los ganaderos de Valles del Esla, que suben de zonas de ribera a pastar a la Montaña. “El objetivo es conseguir una carne exclusiva”, remarca el gerente, mientras Ordóñez muestra un semental de la raza, un toro llamado ‘Maño’, llegado de Huesca, que ronda los 1.200 kilos y que sólo con su mirada ya impone. “Se suelen cambiar cada siete u ocho años por cuestiones de genética”, desdeña el capataz, quien llama por su nombre propio a cada animal, al menos a las hembras, que reposan en uno de los cercados juntos a sus terneros.

Su amor por estos animales le lleva incluso a ayudarlas en el parto aunque sea de madrugada, “porque son bichos muy peculiares para eso”. Le ayuda que reside en Redipollos, a dos kilómetros. “Se puede venir a pie”, dice entre risas. A tres años para su jubilación, no quiere pensar en ese momento. No le importaría seguir. “Habrá que hablar con Montoro”, incide Mencía mientras deja caer el brazo sobre los hombres de su capataz, que entró al inicio y es “de la familia”. Forma parte de los 31 empleados que Valles del Esla tiene entre la finca, el matadero y la tienda de venta directa de Las Rozas (Madrid), un establecimiento que comenzó como “modelo” en 2004.

Sector más profesionalizado

En un paseo por las montañas leonesas y observando bueyes y vacas a uno y otro lado de la carretera no podía faltar el debate sobre la famosa recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el consumo de carne. “Esta polémica a nosotros incluso nos ha beneficiado porque la marca ha salido reforzada y se ha profesionalizado, ya que se transmite más seguridad frente a la picaresca”, señala Mencía, quien no esconde que el organismo internacional tiene algo de razón. “No creo que sea nada bueno comer tres hamburguesas de buey al día. O mucho vino u otras cosas. Todo con moderación sabe mejor”, narra.

Lo saben bien sus clientes de Francia, Reino Unido, Malta o Hong Kong. Profesionales que, en algunos casos, han querido conocer la finca. Pero el principal mercado se encuentra en España, que consume el 97 por ciento de toda la carne de Valles del Esla. “Es el que queremos cuidar”, asegura este exfutbolista profesional.

Cuando los animales han cumplido el ciclo de pasto, tanto los de la finca propia como los de los asociados son trasladados a alguna de las tres cabañas con las que Valles del Esla tiene un acuerdo para la última fase. Ubicadas en las localidades cercanas de La Riba, Almanza y Sahechores de Rueda, ahí transcurren sus postreros seis meses, en estabulación, pero con espacio. A base de cereales, leguminosa y paja, unos 120 animales de media absorben toda la energía necesaria para no perder las cualidades del pasto y que el buey engrase. “Lo que conseguimos juntándolos es homogeneidad en todos ellos, porque vienen de propietarios diferentes, pero siempre identificados con su crotal”, argumenta. “Cada semana, el veterinario viene dos veces y elige ocho o diez para llevarse”, explica Fidencio González, responsable de la explotación de la La Riba, quien se dedica a gestionar a los animales, pero con el control que ejerce Valles del Esla, tanto en sanidad como en alimentación.

También tienen, en su interior, un bolo de cerámica con un microchip que garantiza todo el proceso de trazabilidad. “Aunque quieran cambiar el crotal para engañarnos, el bolo no sale de ahí hasta el despiece”, advierte.

Les espera el matadero propio, a menos de una hora de viaje de las tres fincas, lo que motiva que el animal no se estrese en el trayecto. “Lo importante es que llegue tranquilo para que tenga un alto nivel de azúcar que permita la conversión del músculo en carne”, relata, mientras se viste con su particular bata blanca y se enfunda el gorro y el plástico especial para el calzado.

Se sacrifica dos veces por semana, lunes y jueves. Tras pasar por el lineal y la báscula, un árbitro califica la calidad de la carne en base a un procedimiento europeo, siempre de forma transparente hacia los asociados, que pueden visualizar el proceso. Cuando la marca empezó a comercializar, los ganaderos eligieron como árbitro a Felipe León, ya jubilado y muy conocido en la zona por conseguir 16 campeonatos de lucha leonesa.

Despiece convencional

El despiece de buey es convencional, similar al de una ternera. Cuando se sacrifica, se madura a cero grados durante 30 días. Si se trata de una ternera ‘mamón’ -sólo alimentada de leche de su madre-, se vende a la semana, “una carne blanda y sonrosada”. El peso medio ronda los mil kilos, con unos 500 en canal, con lo que su aprovechamiento se sitúa entre el 55 y el 57 por ciento.

Todos aquellos que vinculan la carne de buey a un producto caro no están desencaminados. Es consecuencia de la calidad. “Lo único que queremos es que no se engañe. El que quiera comer buey, lo tiene, pero a su precio. Igual que el que desea comer ternera”, justifica Mencía. Tiene un precio que dobla a las piezas nobles de la ternera y que es un 25 por ciento más caro que la vaca. Se traduce en 8-10 euros el kilo, mientras el solomillo alcanza los 50 euros.

Esperanza en una comarca deprimida

Ello no es óbice para que se comercialice en todos los canales, desde Horeca a las carnicerías y hasta particulares que encargan sólo dos chuletas. Todo ello ha permitido al matadero dar empleo en una comarca deprimida por la crisis minera. “Todos los trabajadores son exmineros. Dan las gracias por ver luz por la ventana”. Lo dice conocedor del sector y crítico con algunas medidas que se han tomado en torno al mineral en los últimos tiempo. Valles del Esla ha contribuido a moderar esa caída, en una localidad como Sabero, que ha pasado de 5.000 a 1.100 habitantes.

Por fortuna, junto al matadero, que fue el primero en levantarse en este minipolígono, se han creado otras firmas, como otra cárnica que hace morcillas con la sangre de sus bueyes. Una instalación que no sólo sacrifica bueyes, sino todo tipo de bovino. “El matadero hay que aprovecharlo y amortizarlo”. Incluso pollos, estos sí, de la marca Valles del Esla. “David Álvarez siempre decía que en la Montaña, el hombre se dedicaba al ganado grande y la mujer al pequeño”. Por eso, Mencía presume, sobre sus dos manos, de varios pollos de corral que pesan entre tres o cuatro kilos.

Junto a ellos, en la sala de frío, solomillos de buey de cinco kilos que llaman la atención, listos para ser transportados a su destino. Y de ternera, pero de menos de dos kilos. Les acompañan la cecina, que se cura en Astorga, cuna de este producto, y que cuenta con la etiqueta de la marca y con la vitola de Cecina de León.

Maneras de presentar la comida a los niños

Que la comida entra por los ojos es una gran verdad, claro está, que después debe resultar sabrosa. Si hay un sector de la población que necesita de esa ‘presentación’ para animarse a comer algunos alimentos, sobre todo cuando se comienzan a introducir en su dieta, esos son los más pequeños. Un ejemplo es la fruta. Tiene múltiples propiedades, es un alimento imprescindible pero con algunos niños no hay manera. Pues tal vez, y ahora que con el calor apetecen alimentos frescos, la clave  esté en la forma de presentarla.

Hoy acudimos a Pinterest, una fuente de inspiración en la materia. Allí nos encontramos con el blog http://www.pequeocio.com, y con estas formas de presentar la fruta:

Y no solo la fruta, mira estos perritos calientes de http://www.decopeques.com . Porque una buena presentación también nos puede permitir organizar una fiesta de cumpleaños o cualquier otra celebración de manera económica y original.

 

Más ideas en Pinterest

 

¿Cocinar y comer insectos?

Cultura, costumbre.. nuestros hábitos moldean nuestros gustos. Mientras a algunos habitantes del planeta les repugna una pata de jamón o la casquería, a los españoles -y a los occidentales, en líneas generales- eso de comer insectos nos tira para atrás, vamos que hasta nos asquea.

Sin embargo, el concepto de comer insectos ha despegado en los últimos años en Occidente, más desde la ONU recomendara en 2016 su consumo como un alimento rico en proteínas que puede ayudar a paliar la hambruna en un planeta cada vez más poblado. Ahora, un nuevo libro sobre este tema, del que se dice que es el más completo publicado hasta ahora, vuelve a poner esta dieta de actualidad, pues realmente hemos oído hablar mucho de la materia pero poco de cómo saben los insectos o cómo prepararlos como alimento. Y es que ‘On Eating Insect’  aborda el consumo de manera completa: significados cultural, político y ecológico de comer insectos, historias del campo, notas de cata,  recetas…

El sabor de los insectos

En general, los insectos tienden a saber a nueces, especialmente cuando están tostados, debido a sus grasas naturales y a sus exoesqueltos minerales y crujientes. De los grillos se dice que saben a almendra y de los gusanos, a patata. Los arácnidos son como una versión ligera y terrenal de los mariscos, particularmente del cangrejo y la langosta.

Los saltamontes, por su parte, son un exótico y crujiente plato, rico en proteínas, consumido en muchas partes del mundo, como en México y Uganda, donde los consideran una delicia.

Aquí dejamos un enlace con algunas recetas  de http://es.wikihow.com/cocinar-saltamontes.

¿Te atreves?

 

Claves de la gastronomía de Laciana

La comarca de Laciana tiene una importante gastronomía, poco conocida pues a menudo se confunde con la berciana o la asturiana. Algunos de los platos más típicos de Laciana son el caldo de berzas o pote, el chosco  (botillo lacianiego) y los frisuelos. Con estos tres platos se puede completar un menú típico de esta tierra.

Precisamente, el pasado mes de diciembre se fallaba el concurso que la fundación Laciana Reserva de la Biosfera organizó sobre recetas tradicionales de la gastronomía de la zona con el objetivo final de facilitar a la secretaría del programa Hombre y Biosfera un menú con los platos más representativos del Valle de Laciana, para su publicación en el recetario de las Reservas de la Biosfera de España.

En este concurso resultaron ganadoras, del primer premio, las recetas del caldo de berzas de Anay Marín como primer plato, el chosco lacianiego de Fátima Dos Santos como plato principal y los fisuelos de Esperanza Rodríguez como postre.

El segundo premio recayó en las recetas de los cachelos brañeiros de Susana Taboada, la empanada del país de Emilia Riesco y las galletas de mantequilla, también de Susana Taboada.

Otras delicias lacianiegas son el tseite migau (leche migada con pan de hogaza de centeno), la empanada y las patatas brañeiras. También, la comarca ha adaptado a su ‘estilo propio’ platos del norte como el cocido, los callos, los chichos y la morcilla. Asimismo destacan por su calidad los embutidos, el cordero, la caza, los postres caseros…

En youtube hemos encontrado este vídeo de Carmunchi Pérez Prado que te dará mucha más información:

Protagonista de junio: la cereza del Bierzo

La primera edición de las Jornadas de la cereza del Bierzo se desarrollarán en el Castillo de los Templarios de Ponferrada el próximo 16 de junio. La iniciativa contará con la colaboración de la Universidad de León (ULE), así como de la Asociación Berciana de Agricultores (ABA).

En ese sentido, las jornadas técnicas presentarán diversas conferencias encaminadas a ampliar la formación de los agricultores en temas relacionados con la cereza, como el cultivo, los tratamientos o la producción. Además, se realizará un análisis de las 15 variedades existentes en la comarca y de los suelos y lugares idóneos para cada una de ellas.

Tras la inauguración oficial del evento, la jornada arrancará con la participación del presidente de la agrupación de cooperativas Valle del Jerte, Emilio Sánchez, y de la directora técnica del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jerte, Pilar Díaz. A continuación, el director técnico de la marca de garantía Cereza del Bierzo, Pablo Linares, hablará de las plagas y enfermedades que afectan al cultivo en la comarca.

El aprovechamiento de la producción y los asuntos relacionados con la industrialización y comercialización se tratarán de la mano del empresario José Luis Prada, mientras que el concejal de Medio Rural de Ponferrada, Iván Alonso, presentará el proyecto para plantar 2.000 cerezos en este municipio. El cierre se acompañará con una visita virtual a los cerezos del Bierzo a través de las fotografías de Isidro Canóniga.

Además, las actividades se completarán con una muestra de productos, donde la cereza berciana estrenará su nuevo envase unificado, con la identificación en el lateral de su procedencia exacta, y con diversas inciativas para el público infantil, como cuentacuentos, talleres o degustaciones de mesas de fruta. Por último, un ‘showcooking’ mostrará en directo las posibilidades para elaborar un plato en el que la cereza sea la protagonista.

“No es una feria, es un proyecto integral que va mucho más allá y que busca la unión de todos para analizar todo lo relacionado con este cultivo”, explica la concejala de Cultura y Turismo de la capital del Bierzo, María Antonia Gancedo, que insiste en el potencial turístico de un cultivo para el que se realizarán rutas de avistamiento de cerezos en flor durante el año que viene y que se acoplarán a diversos paquetes gastronómicos.

El sello de garantía, para el próximo año

Por su parte, el presidente de la marca de calidad Cereza del Bierzo, Ángel Gallego, confirma que la comercialización de la cereza bajo el paraguas del sello de garantía se retrasará hasta el año que viene, pese a contar ya con las autorizaciones pertinentes. “No se empezará a comercializar este año”, explica Gallego, que definió la cosecha como “mala y complicada”.

En esa línea, insiste en las “graves afecciones” que han sufrido los cultivos a causa de las heladas y los pedriscos y adelantó que la campaña se cerrará con “cantidades mínimas de producto”, con pérdidas que se situarán entorno al 70 por ciento.